Reflexiones sobre el terremoto

  • 12/10/2026 00:00

El 9 de octubre marcó un antes y un después en la historia sísmica de Panamá. A las 12:56 p. m., la tierra tembló con una intensidad de 7.5. El epicentro, ubicado en las provincias centrales, permitió que la ciudad de Panamá, con ese skyline que nos distingue, se mantuviera erguida contra todo pronóstico.

Como consecuencia, nos ha quedado una sensación de fragilidad, propia de los fenómenos naturales ante los cuales poco podemos hacer. Como antecedente, en 1882 ocurrió un sismo similar en Guna Yala. Recientemente, Venezuela y Colombia también han sufrido sismos de magnitud comparable. Al parecer, la diferencia en los daños que causaron radica en la profundidad a la que se produjeron: mientras que los de los países vecinos ocurrieron a más de 100 kilómetros, el de Panamá tuvo apenas 12 kilómetros de profundidad. Gracias a ello, a la ciudad de Panamá llegó solo un bajo porcentaje de la onda expansiva.

En 2023 ocurrieron dos terremotos en Türkiye que dejaron entre 55 mil y 59 mil personas fallecidas y más de 120 mil heridas, además de causar destrozos en varias provincias del sureste del país. Su magnitud fue de entre 7.5 y 7.8, y dieron lugar a una serie de señalamientos y condenas contra los contratistas y desarrolladores de las estructuras que colapsaron. Estos hechos evidenciaron negligencia en la construcción de edificios y laxitud en la emisión de permisos de construcción.

En Panamá, cerca del epicentro, cedieron varias estructuras, algunas emblemáticas, como iglesias y museos de valor patrimonial. Sin embargo, algo que nos asombra cada día que pasa es que no ha habido una sola pérdida de vidas humanas y que apenas tenemos una veintena de heridos.

El Canal no sufrió afectaciones y continuó operando. El aeropuerto de Tocumen suspendió sus operaciones durante un par de horas, pero las reanudó después de una inspección de rigor. El Metro mantuvo cerradas sus operaciones por precaución y poco a poco ha ido volviendo a la normalidad.

No quiero imaginar lo que habría pasado si el epicentro hubiera estado en la capital, que se distingue por ser líder en edificios de más de 50 pisos.

Lo que sí tengo que agradecer es la enorme solidaridad expresada por amigos desde todas partes del mundo. La noticia se volvió viral en los noticieros, y personas y países han enviado donaciones para quienes hoy enfrentan gran incertidumbre y carencias tras verse afectados por este fuerte terremoto.