Pupilos que fiscalizan y boxean a la vez

Contra las cuerdas
  • 01/01/2026 00:00

Los sectores populares de Panamá despiertan hoy, 1 de enero de 2026, bajo un sol que ilumina tanto sus esperanzas como sus realidades más crudas.

En sitios como San Miguelito la basura abunda; en otros como Arraiján tal vez no hay agua empezando el día. Pero incluso entre la basura se cuelan los rayos del nuevo sol de 2026, y en el grifo abierto susurra la esperando de agua en camino.

Tanto los pupilos jóvenes como los boxeadores de la vida ya jubilados o retirados de los tinglados de las protestas, todos lo tienen claro: al Estado le corresponde pavimentar el camino, garantizar la justicia, agua potable o administrar con transparencia el chenchén estatal. Sin embargo, en este primer día del año, surge una verdad incómoda pero necesaria: el éxito de nuestra vida personal no puede ser rehén de la agenda pública del “presi” y sus ministros.

La llegada del 2026 nos presenta una misión personal de esfuerzo. El gobierno de “Paso Firme” tiene tareas pendientes, sí, y debemos fiscalizarlas. Pero cada ciudadano tiene también una libreta de compromisos propios que nadie más puede tachar por nosotros. El trabajo honesto, la formación constante, el respeto a la convivencia y la determinación de prosperar a pesar de las mareas, son responsabilidades individuales este año.