Por el camino fácil y terminaron mal
- 11/05/2026 00:00
La investigación está empezando, pero hay indicios, según las autoridades, de que los implicados sean responsables de los delitos que se les acusan: falsificación de documentos públicos. Y no son pocos casos; son decenas y decenas.
Todo se remonta al concurso de nombramientos, donde los interesados en ocupar vacantes de profesores y maestros en el sistema oficial tienen que competir entre ellos, y quien tenga más diplomas se queda con el empleo.
Los puntos los otorgan los estudios, diplomas y demás certificaciones de formación. Con este modelo es simple saber quién tiene qué puntaje. Igual se usa en la Universidad con los bancos de datos, donde los aspirantes conocen los puntos de los competidores y esa información se publica en los murales.
Ahora bien, fueron los propios docentes quienes dejaron las aulas por motivos inexplicables. Hay voces a lo interno que aseguran que esto se dio a raíz de las denuncias por falsificación de documentos. Antes ya había explotado la bomba de los cobros irregulares dentro del ministerio por la asignación de vacantes, y por este delito también existen demandas.
Son situaciones que, aunque quizás no superen los 200 casos, afectan la credibilidad de los docentes, quienes tienen la loable tarea de formar al futuro ciudadano de este país.