Panamá, la Sele y Venezuela

  • 05/07/2026 00:00

Varios “porotazos” ha logrado el Gobierno de Panamá en estas últimas semanas. La conmemoración de los 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, aunque le faltó integrar a los sectores populares en este magno evento. Por otra parte, es de notar, ningún saludo de las organizaciones de la sociedad civil o política al evento que conmemoramos, no al Gobierno de Mulino que fue el convocante, sino al hecho histórico que pertenece a todos los panameños. A pesar de ello, la convocatoria se realizó y se llevó sin ningún contratiempo que lamentar.

Sobresalió la presencia de 90 delegaciones en la conmemoración. Se presentaron los países que conforman la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Asociación de Estados del Caribe (AEC) con sus respectivos embajadores. Presidentes, no todos, cancilleres y ministros se hicieron presentes en las deliberaciones. El mundo volteó las miradas sobre nuestro Istmo, la República Independiente y el Canal en manos panameñas. La República de Brasil ha tenido el gesto político, diplomático y fraternal de entregarle el Acta Original del Congreso de Panamá de 1826, de su pertenencia, a la República de Panamá. Y los reclamos del Observador Chino en la Asamblea en la OEA sobre los puertos a la entrada del Canal al Gobierno panameño, legitimó la Soberanía Nacional en todo el territorio nacional. Ningún contrato está por encima de los intereses nacionales. Las 9 delegaciones independientes presentes en el magno evento realizado en Panamá, debatieron sus agendas en libertad y democracia.

Y como si fuera poco, las noticias internacionales y las redes mundiales, destacarán a la Sele de Panamá como una sorpresa futbolística y la Marea Roja va a envolver con su alegría a los panameños en Toronto y en los E.E.U.U. con unas manifestaciones extraordinarias de mística, alegría y apoyo a los panameños de nuestros barrios. Y allí, nadie nos ganó. Una buena lección deportiva, pero también un mensaje para los políticos y para la dividida sociedad panameña.

Y en medio de nuestra alegría, la alegría de todos, nos llegan las noticias terribles de los terremotos en Venezuela y la desgracia de los hermanos venezolanos. Y también los panameños se han manifestado con unidad y solidaridad. El Gobierno de Mulino y la sociedad civil, han respondido con generosidad. ¡¡¡Vamos Panamá!!!

Varios “porotazos” ha logrado el Gobierno de Panamá en estas últimas semanas. La conmemoración de los 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, aunque le faltó integrar a los sectores populares en este magno evento. Por otra parte, es de notar, ningún saludo de las organizaciones de la sociedad civil o política al evento que conmemoramos, no al Gobierno de Mulino que fue el convocante, sino al hecho histórico que pertenece a todos los panameños. A pesar de ello, la convocatoria se realizó y se llevó sin ningún contratiempo que lamentar.

Sobresalió la presencia de 90 delegaciones en la conmemoración. Se presentaron los países que conforman la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Asociación de Estados del Caribe (AEC) con sus respectivos embajadores. Presidentes, no todos, cancilleres y ministros se hicieron presentes en las deliberaciones. El mundo volteó las miradas sobre nuestro Istmo, la República Independiente y el Canal en manos panameñas. La República de Brasil ha tenido el gesto político, diplomático y fraternal de entregarle el Acta Original del Congreso de Panamá de 1826, de su pertenencia, a la República de Panamá. Y los reclamos del Observador Chino en la Asamblea en la OEA sobre los puertos a la entrada del Canal al Gobierno panameño, legitimó la Soberanía Nacional en todo el territorio nacional. Ningún contrato está por encima de los intereses nacionales. Las 9 delegaciones independientes presentes en el magno evento realizado en Panamá, debatieron sus agendas en libertad y democracia.

Y como si fuera poco, las noticias internacionales y las redes mundiales, destacarán a la Sele de Panamá como una sorpresa futbolística y la Marea Roja va a envolver con su alegría a los panameños en Toronto y en los E.E.U.U. con unas manifestaciones extraordinarias de mística, alegría y apoyo a los panameños de nuestros barrios. Y allí, nadie nos ganó. Una buena lección deportiva, pero también un mensaje para los políticos y para la dividida sociedad panameña.

Y en medio de nuestra alegría, la alegría de todos, nos llegan las noticias terribles de los terremotos en Venezuela y la desgracia de los hermanos venezolanos. Y también los panameños se han manifestado con unidad y solidaridad. El Gobierno de Mulino y la sociedad civil, han respondido con generosidad. ¡¡¡Vamos Panamá!!!

EXLEGISLADOR DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ

El Gobierno de Mulino y la sociedad civil, han respondido con generosidad. ¡¡¡Vamos Panamá!!!