Ojo por ojo, diente por diente

  • 19/04/2026 00:00

El incremento de actos delictivos en todos los niveles, sin consecuencias ejemplares, está provocando molestia e ira desmedida en parte de la población, que más allá de la interposición de denuncias ante instancias judiciales, cuyo resultado es nulo en muchas ocasiones, de exigir rondas policiales y mayor vigilancia, permanecen latentes máximas como “ojo por ojo, diente por diente” y “ladrón visto, ladrón ...”. La seguridad ciudadana debe ser prioridad y efectiva.

En Panamá hay especialistas en criminología que nos hablan en los medios de comunicación social sobre bandas “delincuenciales” organizadas, criollas y de influencia externa. Entonces si existen y están ubicadas geográficamente, ¿Por qué no se actúa de manera directa y coherente erradicando todo vestigio de estas?. Corren apuestas. ¿Será por miedo, conveniencia, pseudo protección?.

La población experimenta situaciones difíciles en el plano económico, laboral y social, pero jamás esto justificaría que sea blanco de delincuentes que, sin Dios ni Ley, irrumpen en casas, locales comerciales, escuelas, hospitales y por donde se les ocurra, dañando vehículos, propiedades y bienes, llevándose aquello que nada les ha costado, pero que para los dueños representan inversión, herramientas de trabajo, respuestas a necesidades y no lujos. Entonces, nadie quiere sublevación y menos insurrección. Pero, de no tomarse los correctivos a tiempo, nada causaría extrañeza, de que algunos opten por tomar justicia por sí mismos.

En este sentido y sin matizar nada, la delincuencia no es respuesta a la pobreza, al desempleo y a la falta de recursos, etc. Es sinvergüencería, es apadrinamiento y es acción negativa que ha crecido en el ADN de unos cuantos. ¿Por qué llegar a una cárcel para resocializarse?. Asumamos responsabilidades desde ya. Hay que poner freno como autoridades a hombres y mujeres mal llamados “amigos de lo ajeno”, como familia asumir y no mirar hacia otro lado, como sociedad, denunciar, aunque dude del sistema judicial.