Nuevo año escolar en Panamá: educar es tarea de todos
- 28/02/2026 12:02
El año pasado dejó lecciones claras. La huelga docente afectó la continuidad del calendario
Marzo vuelve a abrir las puertas de las escuelas en Panamá y, con ellas, se renuevan la esperanza y las preocupaciones de miles de familias. Como padre, el inicio del año escolar no es solo compra de útiles y uniformes: es ilusión por el crecimiento de nuestros hijos, pero también reflexión sobre el entorno en el que se están formando.
El año pasado (2025) dejó lecciones claras. La huelga docente afectó la continuidad del calendario escolar público y evidenciaron una fragilidad que no podemos normalizar. Más allá de las demandas legítimas, el derecho de los estudiantes a aprender debe ser el punto de partida de cualquier diálogo.
La educación no puede convertirse en rehén de los conflictos.A esto se suma una realidad preocupante: la creciente intolerancia entre estudiantes. Los episodios de violencia que se registraron en 2025 entre estudiantes en Veraguas no son hechos aislados, sino señales de una fractura social que se refleja en las aulas.
Si queremos escuelas seguras, debemos formar en respeto, empatía y manejo de emociones, tanto en casa como en el salón de clases.Pero uno de los desafíos más urgentes sigue siendo el embarazo adolescente y la deserción escolar asociada no solo a la maternidad temprana, sino también a la delincuencia y la falta de recursos. Detrás de cada cifra hay proyectos de vida que se ven truncados.
La prevención no puede limitarse a advertencias aisladas; debe reforzarse desde el aula de manera constante y estructurada.Esto implica una educación integral en sexualidad, científica y acorde a la edad, que enseñe no solo biología, sino toma de decisiones responsables, autoestima, respeto y proyecto de vida. Implica también docentes capacitados para detectar señales de riesgo, abrir espacios seguros de conversación y orientar sin prejuicios.
Cuando los jóvenes visualizan metas claras —una carrera, un oficio, un emprendimiento— entienden que cada decisión presente impacta su futuro.La fórmula es clara: hogar, escuela y Estado deben actuar como aliados.
En casa se forman valores y autoestima; en la escuela se refuerzan conocimientos y habilidades para la vida; el Estado debe garantizar estabilidad docente, programas de convivencia, educación sexual efectiva y apoyos concretos para que ningún joven abandone las aulas por pobreza, violencia o maternidad temprana
.Este nuevo año escolar es una invitación a asumir responsabilidades compartidas. No basta con exigir; debemos también modelar diálogo, respeto y compromiso. Si queremos un mejor país, empecemos por fortalecer nuestra comunidad educativa. ¡Feliz inicio de clases 2026!
Abogado