Noqueados por la falta de oportunidades
- 19/08/2026 00:00
En el cuadrilátero panameño, miles de jóvenes suben al ring cada día con los guantes puestos, ansiosos por tirar golpes y salir adelante; pero se enfrentan a un rival invisible que les traba las piernas: la falta de oportunidades.
Por más preparación y coraje que demuestren, se les hace difícil y muchos tiran la toalla a las primeras de cambio.
Es un combate desigual donde el talento sobra, pero la falta de espacios reales para crecer termina mandando a la lona sus aspiraciones más tempranas. Las promotoras exigen años de experiencia para un puesto de entrada, un verdadero golpe bajo para quien apenas busca estrenarse en el tinglado.
Sin una red de contactos ni un padrino en el rincón, las puertas del mercado laboral permanecen cerradas con candado, mandando a una generación entera a la informalidad o al subempleo. No se trata de falta de disciplina ni de ganas de entrenar duro; el problema es que el sistema organiza una pelea donde las reglas están desniveladas.
Panamá no puede darse el lujo de mantener a su mejor cantera de prospectos sentada en el banquillo viendo pasar los años. Si el país quiere coronarse en el desarrollo económico y social, necesita abrir el gimnasio para todos.