No hay defensa que frene la golpiza

Contra las cuerdas
  • 06/08/2026 00:00

El mes llega a su recta final y el recibo de la corriente salta al cuadrilátero vestido de villano, conectando un gancho al hígado que deja temblando al bolsillo del panameño. No hay guardia alta ni esquema defensivo que resista el impacto de una tarifa que sube como si buscara el campeonato mundial de los pesos pesados.

Mientras la ciudadanía intenta esquivar el costo de la canasta básica y la falta de agua en los barrios, llegan estos cobros implacables, dejando a la clase trabajadora contra las cuerdas y besando la lona sin haber cruzado un solo golpe.

En este ring no hay réferis que detengan la paliza. A pesar de que el país presume de ríos caudalosos e infraestructura moderna, al usuario común le aplican la llave del ajuste tarifario.

La afición apaga los abanicos, desenchufa aparatos y busca aire fresco en el portal para evitar el nocaut, pero al abrir el sobre descubre que el conteo de protección ya va por ocho; pagar la luz en esta tierra se ha convertido en un duelo desigual donde el consumidor siempre termina pidiendo la hora.

El combate llega a su fin con las tarjetas inclinadas y el pueblo reclama una decisión justa que jamás se anuncia. Las promesas de regulación y fiscalización quedan como simple sombra de entrenamiento, sin fuerza para mover la aguja a favor del cliente.