Mujeres autoridades de armas tomar

  • 27/04/2026 00:00

Hay un grupo de mujeres autoridades que están actuando con firmeza y determinación en las tareas inherentes a su cargo y se encuentran permanentemente bajo escrutinio público por sus acciones, sean estas acertadas o no, incorporando una nueva dinámica en el ejercicio de sus funciones.

No podemos soslayar la gestión de la alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, joven abogada que se ha opuesto abiertamente al manejo del servicio de la recolección de la basura por parte de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUU), poniendo en dudas la capacidad de la entidad, para cumplir eficazmente con esta enorme responsabilidad.

Tampoco podemos obviar las acciones de la alcaldesa Hernández de demoler varios locales comerciales en la denominada área del Parque de Brisas del Golf, argumentando ocupación ilegal por particulares que usufructuaban del sitio en detrimento de la comunidad que, según la administración municipal, carece de espacios públicos para compartir en familia en actividades recreativas, culturales o deportivas.

Y hablando de mujeres autoridades, no se puede ignorar la gestión de la alcaldesa de Arraiján, Stephany Peñalba, abogada y ambientalista, apodada por sus detractores “La demoledora” por dar las órdenes de derribar el monumento chino en el mirador del Puente de las Américas, cuya decisión generó opiniones encontradas entre los ciudadanos.

Peñalba también es cuestionada por la orden de remoción de vallas publicitarias y locales comerciales en diferentes corregimientos del distrito de Arraiján como ha sido el caso de Vacamonte, Veracruz y más recientemente en el corregimiento de Arraiján cabecera.

Tampoco podemos pasar por alto la gestión de la representante del corregimiento de San Francisco, Serena Vamvas, quien lideró la demolición de estructuras que obstruían la servidumbre pública de acceso al área verde de Coco Parque, en el sector de Coco del Mar.

Estas tres mujeres comparten características comunes, por ejemplo, son jóvenes y sus edades no superan los 35 años, abogadas de profesión, no pertenecen a partidos políticos tradicionales y aunque las tres son atractivas e inteligentes, se desconoce su estado civil.

En conclusión, estamos ante la presencia de un grupo de mujeres autoridades jóvenes que están estableciendo una nueva metodología de trabajo en la recuperación de los espacios públicos en beneficio de sus respectivas comunidades; ojalá todas estas acciones se realicen dentro del marco de la ley y no se hagan por capricho o simplemente para complacer intereses personales, económicos, ideológicos o políticos.