Melancolía festiva: guía sincera
- 17/12/2025 00:00
La época de Navidad y fin de año es el tiempo preferido para muchas personas. Las luces y los colores de las decoraciones embellecen los espacios con el característico escenario de estos tiempos. La llegada de Santa Claus para los niños y el tiempo de recogimiento y dulce espera del Adviento, con la llegada del niño Jesús a nuestras vidas y corazones, enternecen y sensibilizan a las personas.
Esta época puede ser difícil para otros, ya que han experimentado algún tipo de pérdida o están viviendo un duelo, como puede ser un divorcio, la pérdida de un ser querido, la división familiar o problemas financieros. Recuerdo haber escuchado a una persona decir que odiaba estas fechas porque la hacían consciente de que su familia estaba dividida
.La realidad ideal que se proyecta en las redes y en la publicidad de la Navidad perfecta puede contrastar con la sensación de quien se siente triste por esta y muchas otras causas, y se puede experimentar una discrepancia emocional entre cómo uno se siente y cómo debería sentirse al ver el entorno circundante.
Otro aspecto que puede incidir y está relacionado con el fin de año es hacer contacto con las metas no realizadas, algo que puede producir una sensación de fracaso comparada con la narrativa de éxito que se promueve en estas fechas. Ante la tristeza, lo primero es reconocerla. No es bueno fingir alegría cuando no se siente ni decir que no a lugares que nos pueden afectar. Debemos reunirnos con personas que nos aman: muchas veces, los amigos son la familia elegida.
Concentrémonos en el hoy, en disfrutar de cosas pequeñas, como saborear un tamal o caminar. Lo primero es quererse, entenderse y elegirse.