Los mártires del transporte siguen en la memoria colectiva

  • 23/10/2026 00:00

Por: Francisco Aguirre

La historia de Panamá está llena de sucesos imborrables e inolvidables; sin embargo, en la década del 2000 ocurrió un hecho que ha quedado grabado a fuego en la memoria colectiva de los panameños. La tarde del 23 de octubre de 2006 dio un giro impensable en la ciudad de Panamá, el bus 8B-06 de la ruta Mano de Piedra – Corredor Norte quedó envuelto en llamas en el sector de La Cresta.

Este acontecimiento va más allá de un desperfecto mecánico en el transporte público. Desde aquel día, muchas familias y personas han quedado consumidas por el dolor de aquellas 18 víctimas que fallecieron calcinadas producto del incendio.

En entrevista con la periodista Taysha Nurse, describe cómo fue vivir en carne propia el momento agonizante del siniestro: “Ver personas intentando salir del bus, otras que no lo lograron, fue una cobertura muy difícil. Los testimonios eran desgarradores, no sabía si entrevistar o describir lo que me tocaba ver”, expresa Nurse.

Pero ¿se ha hecho justicia con los afectados? Personas sobrevivientes de este acontecimiento y familiares de las víctimas alegan que, además del remordimiento causado por la ausencia de sus seres amados, también les duele vivir la barbarie de una justicia carente y que, con el paso de los años, sigue siendo nula, incluso teniendo que recurrir a la justicia internacional debido a los procesos paquidérmicos de su propio país. Hoy, 20 años después, la avenida Martín Sosa queda marcada con 18 corazones que se apagaron aquel día. ¡Esta fecha marcó para siempre a Panamá y nunca la olvidaremos!

Estudiante de Periodismo