Los caminos de nuestra gente

  • 07/06/2026 00:00

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Pocas frases han trascendido el tiempo con tanta fuerza como esta de Antonio Machado, escrita hace más de cien años y continúa iluminando nuestro presente, en un siglo XXI marcado por cambios acelerados, incertidumbres y ciudadanos que exigen cercanía, respuestas y autenticidad.

Machado escribió que la vida no es un destino previamente trazado, nos enseñó que el futuro se construye paso a paso, con decisiones, aprendizajes y experiencias. También nos recordó que ninguna persona, institución o partido puede vivir únicamente de sus recuerdos.

Todos estamos llamados a renovarnos, avanzar y transformarnos. Durante los últimos meses hemos recorrido el país; hemos vuelto a caminar por comunidades, corregimientos, costas, montañas, comarcas y barrios donde transcurre la vida cotidiana de nuestra gente.

Regresamos, no para hablar más fuerte; lo hacemos para escuchar mejor. Y en cada actividad, encontramos una verdad sencilla, pero poderosa, las personas quieren ser escuchadas y al hacerlo aprendemos, nos reencontramos con la gente y su sabiduría popular, acumulada, a través de sus vivencias.

Las transformaciones auténticas nacen del contacto con la realidad; surgen cuando somos capaces de mirar a los ojos a quienes enfrentan diariamente los desafíos del costo de la vida, la búsqueda de empleo, la calidad de la educación, la seguridad y las oportunidades que muchas veces parecen distantes. En cada rincón de las provincias visitadas, encontramos historias de esfuerzo, dignidad y esperanza.

La gente de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas nos recordaron la importancia del trabajo productivo. Colón reafirmó el orgullo de una provincia que se niega a ser definida por los estigmas. Panamá Centro y Panamá Oeste reflejan la energía de un país que crece y demanda mayor equidad. Las comarcas nos recuerdan el valor de nuestra identidad, en la diversidad y riqueza cultural; exigen respeto y mayores oportunidades.

Las mujeres y los jóvenes ocupan un lugar central en este camino; ellos representan la fuerza transformadora de Panamá y la esperanza de construir una sociedad más justa, inclusiva y solidaria. Y en el camino, junto a nuestros líderes naturales reencontramos nuestros orígenes y enderezamos los senderos que nos llevan a fortalecer a nuestro partido.

Machado escribió que la vida no es un destino previamente trazado, nos enseñó que el futuro se construye paso a paso, con decisiones, aprendizajes y experiencias.