Lo que se quedó en el camino
- 05/05/2026 00:00
Jorgito terminó su periodo como jefe del Legislativo con una espina. Así lo dijo el día del cierre, al reconocer que no cumplió promesas que no solo hizo a los diputados que le dieron el voto, sino también al país que elige a cada uno de ellos.
Una de esas promesas incumplidas fue la reforma al reglamento interno, clave para avanzar en la transparencia de la Asamblea. Durante su gestión también se cuestionó el aumento de la planilla legislativa, pese a que se habían anunciado —con bombos y platillos— cierres de áreas y recortes. El propio ente fiscalizador hizo llamados de atención por este tipo de prácticas, ya antes señaladas en el Legislativo. Se aprobaron leyes, claro, porque es la tarea principal de ese órgano. Pero queda duda: ¿cuántas son realmente funcionales y cuántas aportan al mejoramiento de la calidad de vida de la población? El reglamento era la bandera que Jorge vendía como un cambio profundo, un punto de partida para las transformaciones que prometía impulsar durante su periodo. Las explicaciones sobre su incumplimiento son muchas, pero la nación esperaba resultados concretos.
En otros temas, el comportamiento del colegiado no fue distinto al de periodos anteriores, con episodios de peleas y manotazos entre diputados.
¿Faltó liderazgo en una presidencia que vendió muchas esperanzas?