La pelea diaria por sobrevivir a la carestía

Contra las cuerdas
  • 06/10/2026 00:00

Sale el panameño de su esquina con la guardia bien alta, pero el costo de la vida arranca conectando combinaciones de todos los ángulos. Salir a la calle a trabajar, cumplir con las diligencias diarias o intentar distraerse un rato se ha vuelto un combate de peso pesado donde la billetera recibe el primer impacto.

Tarifas de transporte que suben, el combustible que no da tregua, un almuerzo fuera de casa y hasta el cobro del estacionamiento entran como jabs secos a la cara. Apenas arranca el mes y el presupuesto familiar ya tambalea contra las cuerdas sin recibir un segundo de respiro.

Transitar por la ciudad exige la destreza de un campeón para esquivar ganchos a diestra y siniestra. Subirse al transporte público implica dejar el alma y las horas en la parada, mientras que usar el auto propio es recibir un upper devastador con la suma de la gasolina y los peajes.

Cuando llega el fin de semana y se intenta un momento de recreación, la cuenta del restaurante y los precios inflados mandan al consumidor directo a pedir la hora a su esquina para evitar el nocaut financiero. El castigo es constante y no aparece un réferi que le ponga un alto a los cobros desmedidos.

Completar la quincena es firmar una victoria apretada por decisión dividida, con la billetera morada y la cuenta de ahorros en números rojos.