La crisis de Conato y su efecto en el movimiento sindical

  • 13/04/2026 15:18

Para nosotros, la real causa del conflicto debemos ubicarla en la gran crisis de 2024

En las últimas semanas, tanto las redes sociales como los medios tradicionales y las plataformas se han hecho eco de informes que dan cuenta de la expulsión o separación del dirigente sindical ANIANO PINZÓN de la dirección de CONATO y, seguidamente, de una serie de denuncias y acusaciones mediáticas, así como de la respuesta del propio dirigente, presidente o secretario general a su vez de la central obrera: UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES (UGT).

Por las repercusiones que este tema tiene para el movimiento sindical panameño y el movimiento obrero en general, compartimos el siguiente análisis de nuestro observatorio sindical, desde una óptica objetiva e imparcial, sin entrar a tomar partido por una posición u otra.

Causa inmediata

Para nosotros, la real causa del conflicto debemos ubicarla en la gran crisis de 2024, generada por la aprobación de la Ley 462 de reforma a la Caja de Seguro Social. Estos movimientos tuvieron inicialmente como protagonistas principales al SUNTRACS, FRENADESO, los docentes e indígenas, y obligaron al Gobierno Nacional a tomar una serie de medidas antisindicales y gremiales que, cuando se haga el gran inventario histórico, se determinará su legalidad y justeza.

En este escenario irrumpió en la tarima un grupo de dirigentes y gremios de trabajadores organizados que le hicieron frente a los sectores que se habían tomado las calles y, con fuerza, plantearon: alto a la huelga y a las protestas, y la vuelta al trabajo y a la normalidad. Esta propuesta fue encabezada por ANIANO PINZÓN, JULIA ZUIRA, BORIS QUEZADA y otros dirigentes del sector de la construcción que históricamente habían advertido en el Suntracs.

Para nosotros, el momento, las circunstancias y un aparente respaldo oficial del Ministerio de Trabajo fueron suficientes para que se “rompiera” la huelga desde adentro y por los propios trabajadores y gremios sindicales. Triunfó la consigna “gremio contra gremio”. Creo, desde mi óptica, que todavía no se ha evaluado en su totalidad el daño estratégico para el movimiento sindical de dichos actos. Aquí, según nuestro observatorio sindical, empezó todo.

Cambio en CONATO

Una vez se tranquilizó el país, los cierres cesaron y el país volvió a la normalidad con la esperanza de la reactivación económica para reducir un índice de desempleo que ronda el 10 % y un crecimiento exorbitante de la informalidad laboral.

Al volver la paz, los sectores sindicales que se atrevieron a pedir el cese de las protestas se propusieron la toma de la dirección de CONATO, ante una dirigencia sin rumbo, sin línea, anquilosada y sin respuesta ante la política de confrontación sindical oficial, tanto en el recorte del 5 % como por las denuncias y medidas judiciales.

Así las cosas, se produce el cambio en el Consejo Directivo de CONATO que, según algunas denuncias, fue realizado en silencio, y su formalización y certificación por parte del Mitradel se dio en memorandos en un plazo de ocho días. Para nadie en el sector sindical fue sorpresa ver a ANIANO, JULIA, BORIS y HERRERA encabezando el Secretariado Nacional.

Para nosotros, estos hechos inauguraron una nueva era en el manejo de la cosa pública gremial y sindical, que presagiaba un mensaje negativo para el movimiento sindical, los trabajadores y el movimiento obrero, dado que percibimos una afectación a la independencia y autonomía de los gremios, lo que afecta notablemente su desarrollo y su naturaleza histórica, por las cuales murieron los Mártires de Chicago.

Crisis actual

Dentro de este contexto, considero que hoy la premisa de la lógica, como formación educativa, de que “quienes parten de premisas equivocadas llegan a conclusiones erradas”, tiene mayor vigencia.

La crisis interna actual de CONATO, más allá del cruce de denuncias y del temor por la vida expresado por ANIANO PINZÓN en su última comparecencia —y que aclaramos es nuestro amigo de muchos años en la brega sindical—, tiene otra connotación que, estoy seguro, ni siquiera ha sido evaluada por ninguna de las partes: el efecto negativo para la imagen, seriedad, lucha, crédito y trayectoria del movimiento sindical y de la clase obrera del país.

Considero que el daño es enorme y trasciende más allá de un periodo presidencial. Amigos, rectifiquen por el bien de la clase obrera.

Abogado