La afición que los apoyó, ahora los critica

Contra las cuerdas
  • 23/07/2026 00:00

Sonar la campana en el mayo electoral de 2024 parecía el inicio de una pelea perfecta para los independientes. Subieron al tinglado con el apoyo de una fanaticada exhausta que pedía a gritos ver morder la lona a los de siempre.

Prometieron un boxeo limpio, esquivar las viejas mañas del establishment y meter combinaciones de pura ética. Sin embargo, una vez en el centro del ring, la realidad del poder les encajó un jab seco en pleno rostro: la política no se gana solo con buen estilismo ni levantando los brazos antes de tiempo.

El desgaste no tardó en marcarse en sus rostros. Enfrentados al “toma y dame” de la Asamblea, las fracturas internas, las disputas por las planillas, las expulsiones y las alianzas de ocasión terminaron por propinarles un gancho al hígado a su propia narrativa de pureza.

Para una afición que apostó a ellos buscando un cambio radical, verlos trastabillar entre los mismos mañismos de la política tradicional ha sido un golpe bajo. Pasaron de verse como los retadores hambrientos de gloria a dar la impresión de estar contra las cuerdas, mareados por el mismo aire que respiran los veteranos del circuito.

Hoy, la credibilidad de la libre postulación está recibiendo el conteo de protección.