Igualdad en la diversidad

  • 01/07/2026 00:00

Un mundo en el que todos pensáramos igual sería un espacio plano y aburrido en el que no existiría el crecimiento que se deriva de conocer distintas formas de ser y de pensar. Nadie es igual a otra persona; sin embargo, aquello que no comprendemos se rechaza o ignora.

Una sociedad está llamada a buscar la igualdad dentro de la diversidad, lo que se puede lograr sin quitarle a uno para darle a otro. Estamos llamados a buscar las condiciones que equiparen las diferencias para darles su espacio y las herramientas con que buscar la igualdad respetando la variedad de los seres humanos.

¿Cómo se logra este ideal sin que llegue a convertirse en una utopía lejana? La respuesta es: cuando se proporcionan los espacios y las adecuaciones a quienes los necesitan; por ejemplo, a un corredor no se le pide que deje de caminar por un parque, sino que crean las condiciones para que una persona con silla de ruedas pueda estar en el parque al igual que el corredor.

A quien camina no se le pide que deje de caminar, sino que se busca que quien lleva otro ritmo también avance.

Debemos comenzar a diseñar todas las edificaciones con espacios amigables para las personas con distintos tipos de discapacidades y condiciones.

Debemos eliminar sesgos inconscientes, como la educación y la conciencia, ya que las barreras más difíciles de derribar son las mentales. Y también necesitamos ser más tolerantes, curiosos y receptivos e inclusivos.

Debemos aumentar los espacios de sensibilizaciones auténticas donde podamos ver a las personas por su potencial y sus derechos, no por su condición y etiquetas para que tengan igualdad de oportunidades dentro de sus diferencias.

¿Cómo se logra este ideal sin que llegue a convertirse en una utopía lejana? La respuesta es: cuando se proporcionan los espacios y las adecuaciones a quienes los necesitan