Hay que andar con la guardia arriba

Contra las cuerdas
  • 20/09/2026 00:00

El cuadrilátero panameño está caliente y el referí parece haber perdido el control de la pelea. La inseguridad en las calles del país no da tregua, conectando combinaciones rápidas de robos, homicidios y delincuencia organizada que dejan al ciudadano común contra las cuerdas, cubriéndose la cara para evitar el nocaut diario.

Mientras el hampa esquiva los operativos con agilidad de campeón invicto, las comunidades intentan defenderse a fuerza de puro instinto y rejas, viendo cómo el cinturón de la tranquilidad nacional se les escapa de las manos round tras round.

En la otra esquina, las autoridades suben al ring promoviendo nuevas estrategias de seguridad y despliegues policiales en los barrios más vulnerables.

Sin embargo, los golpes de la estrategia oficial a menudo terminan rozando el aire o llegando tarde al intercambio, dejando la sensación de que el rival va dos pasos adelante en la lectura del combate. Falta pegada para frenar el avance del crimen y una guardia más sólida en la prevención social, porque de nada sirve lanzar jabs desconectados si, en la retaguardia, los vacíos institucionales siguen dejando la mandíbula al descubierto.

La afición, que no es otra que la ciudadanía trabajadora, ya está cansada de pagar la entrada para ver la misma función de resistencia.