Guerra sin cuartel

  • 29/03/2026 00:00

Duele siquiera mencionar la palabra guerra salvo que sea apellido, por las connotaciones tan devastadoras que suele tener y cuyo alcance, jamás, léase, jamás, se logrará medir. Ya ese encuentro bélico tridimensional (Estados Unidos, Israel e Irán), que involucra inversión en armas de destrucción, sofisticados equipos en constante pruebas de resistencia real acaban con gente, que indistintamente de la fe que profesen, el género que representen y de la motivación que algunos insisten en tener para llevar adelante semejante acción y que no es otra, que un despropósito sin sentido.

No obstante, países como el nuestro resienten los rigores indirectos de la guerra, como el alza desmedida del combustible; y en momento cada vez más cercano y desafortunado, el aumento en costo de productos de consumo alimenticio.

Ya las autoridades gubernamentales han informado sobre medidas de contingencia, quizás impulsados por el anunciado aumento de tarifas en el transporte colectivo. Los subsidios se mantienen. Sin embargo, ya algunos conocidos economistas advierten sobre la necesidad de seguir observando de cerca el conflicto, pensar y repensar acciones que no involucren mayor sacrificio del que estamos asumiendo. Hay quienes plantean figuras como teletrabajo. No obstante, el mal recuerdo del “encierro”, limitaciones en tiempos de pandemia y los cuestionables manejos en el país, hace dudar hasta al más sensato.

En guerra hasta los “ganadores” pierden. Así de simple y no tan simple es el tema. Y quizás, una de las pérdidas más grandes que tenemos todos es el sentido de vida del ser humano, donde su bienestar debería ser prioridad, pero por sí mismo o por intereses de otros, sigue el camino de la destrucción. En contrapeso, insistimos en que la oración y la fe mueven montañas y corazones. En este tiempo de cuaresma, el semejante debe estar en nuestros pensamientos y la elevación de plegaria por sabiduría y dirección para todos sigue siendo nuestra mejor aliada, sustentada en promesas de vida.