Están de para obligada desde hace años

Contra las cuerdas
  • 17/07/2026 00:00

Panamá se mantiene de pie en el centro del cuadrilátero, aguantando los golpes de una economía que no da tregua. Entre el desempleo que amaga con un uppercut y el costo de la vida que nos arrincona contra las cuerdas, el país no tira la toalla, pero está desgastado.

Ha sido un asalto largo y de mucho desgaste, pero la esquina sigue exigiendo lo mismo: guardia arriba, asimilar el castigo y buscar el aire que hace falta.

Para esquivar el nocaut del descontento, se necesita más que fintas y promesas desde la lona. La promotora que manda en el patio intenta conectar combinaciones efectivas, pero a veces tropieza con su propio juego de piernas; urge pegar con reformas reales que sumen puntos en las tarjetas de los jueces, que al final somos todos los ciudadanos. No basta con abrazar al rival para ganar tiempo, hay que meter las manos con precisión y decisión.

Todavía quedan asaltos por disputar en esta pelea por el desarrollo. Panamá tiene casta de campeón y sabe lo que es recuperarse de los malos golpes del pasado. La campana final aún no suena; el país tiene la fuerza para contragolpear si decide, de una vez por todas, fajarse con verdadera estrategia y dejar de pelear a la defensiva.

El campanazo del próximo asalto está por sonar y no hay espacio para titubeos en la esquina.