Estado Vs Hutchinson
- 11/03/2026 00:00
Durante las últimas semanas, se han incrementado los espacios noticiosos y redes de comentarios sobre el recién Fallo de la Corte Suprema de Justicia, declarando inconstitucional la concesión entre el Estado Panameño y la empresa china CK Hutchinson, adjudicada hace más de tres décadas.
Este contrato de concesión, para operar los puertos de Balboa en Panamá y Cristóbal en Colón, había sido cuestionado por considerarse leonino, a los intereses nacionales, sin que ningún gobierno hubiese tomado medida alguna para reparar tal lesión patrimonial.
Ahora, ¿qué pudo suceder de pronto, para que cambiara el contexto y el actual gobierno, de forma vertiginosa y beligerante, actuara para eliminar el contrato de concesión con la Hutchinson?
Muchos especulan, tanto en círculos internacionales como nacionales, que puede ser influencia externa, propiciada por el conflicto geopolítico entre Estados Unidos y China, donde lamentablemente Panamá, por su posición geográfica, estratégica y poseer el Canal de Panamá, se ve afectada directamente, en este rejuego de intereses foráneos.
Pero ojo, esta situación nos debe llevar a una profunda reflexión y análisis, de ser cierta esta especulación, nuestro país corre el gran riesgo de servir como chirimbolo, a intereses hegemónicos externos, que podrían desencadenar situaciones confusas, en relación a nuestra soberanía, como país independiente.
Pero el conflicto de la concesión Estado – Hutchinson, no solamente hay que analizarlo a nivel externo. También tenemos que mirar hacia dentro del país. Y es que debe existir una norma y procedimientos claros que resguarden los intereses nacionales, para que no permitan que malos funcionarios de alta jerarquía panameños lucren sus bolsillos en detrimento del bienestar popular.
Ahora es cuando el gobierno “con paso firme”, debe actuar y solicitar a los órganos de justicia, una investigación efectiva, para que con certeza de castigo, logre que los implicados en este crimen contra la Nación devuelvan lo usurpado y paguen con cárcel el abuso cometido.
Solo así el actual gobierno logrará recobrar algo de confianza, de un pueblo cansado de la corrupción e impunidad, de sus gobernantes y de un sistema de justicia parcializado.