Escuche señor presidente

  • 24/07/2026 00:00

Esta semana, La Estrella publicó la segunda encuesta sobre opinión en que el pueblo tiene al gobierno de José Raúl Mulino. Negativas calificaciones para un gobierno que apenas lleva 2 años.

Casi a la par, aparece en medios de comunicación, Miguel Antonio Bernal, vocero de la Secretaría Presidencial que lleva el proyecto constituyente. Nos dice Bernal que la hoja de ruta está diseñada para que, entre febrero y marzo del 2027, vayamos a elecciones de delegados constituyentes, que serán alrededor de 50, unos provinciales y otros nacionales, usando como referencia la constituyente de 1945. Que en meses subsiguientes sesionarán por 2 meses para debatir la nueva constitución. Terminado el texto de esta, por la Asamblea Constituyente, se hará otra jornada alfabetizadora sobre la nueva constitución para ir a referéndum y, si es aprobada, entrará en vigencia en enero de 2029.

Lamentablemente, aunque debe hacerse una constituyente, no auguro mayor éxito de este ejercicio porque el país va a entrar en una profundización del caos. Esta profundización será resultado de la nefasta mina que, el gobierno, a fin de año, intentará imponerla. Todo lo que llevó a los encuestados a detractar al gobierno se seguirá profundizando, incluido el proyecto necesario y urgente del embalse de Río Indio, que pagará la animadversión del pueblo. Se seguirá sin agua, con más desempleo, más corrupción, más inseguridad, sin chenchén (vocablo usado por politiqueros), con escuelas degradadas, con el Seguro Social sin mejorar, en fin, con el rosario de calamidades que produjeron los resultados negativos de la encuesta.

Escuche señor presidente: abra el compás, nútrase del artículo de Rigoberto González Montenegro, de abril de 2026 y monte el Pacto Constituyente, sumando al pueblo con sus fuerzas vivas, representantes de sectores políticos y sociales potables. Podría pasar a la historia como un estadista, no como un político más. Hasta podría conformar un “Gobierno de Unidad” que lleve el proceso “CONSTITUYENTE” (con mayúscula), no el remedo que pretende, erradamente, salga de Palacio.

Tiene tiempo. En 2027, año Constituyente y en mayo de 2028 elegimos nuevo gobierno, que se posesione en julio de 2028 e insufle confianza para empezar a salir del caos.