Equilibrio: Seguridad social y emprendimiento

  • 07/02/2026 00:00

La reciente reforma a la Caja de Seguro Social incorpora a los emprendedores al sistema con nuevas obligaciones, en el plano conceptual, el objetivo es válido: ampliar la cobertura y fortalecer la sostenibilidad de la seguridad social. Pero toda política pública necesita algo más que coherencia técnica; exige una lectura realista del contexto en el que se aplica.

Para muchos emprendedores, especialmente en el interior del país, emprender no significa estabilidad, sino subsistencia diaria, ingresos variables, mercados limitados, altos costos operativos y escaso acceso financiero forman parte de su realidad, en este escenario, cada obligación fija tiene un impacto directo y desproporcionado.

Aquí el análisis trasciende lo económico y se ubica en la gestión pública y la comunicación institucional, cuando una reforma se implementa sin acompañamiento suficiente, el mensaje que se percibe no siempre coincide con el propósito declarado. La protección social, si no se aplica ni se facilita, puede entenderse como carga inmediata y no como garantía futura.

Desde la comunicación estratégica del Estado, este punto es crucial, la legitimidad de una reforma no depende solo de su sustento legal, sino de la experiencia concreta de quienes deben cumplirla, procesos complejos, orientación limitada débil presencia institucional en el interior amplían la brecha comunicacional entre la norma y la legalidad productiva.

La seguridad social se construye en base a la confianza, integrar a los emprendedores exige equilibrio entre obligación y acompañamiento, entre sostenibilidad financiera y viabilidad real, para fortalecer no solo el sistema, sino la relación entre el Estado y quienes sostienen la economía desde el esfuerzo individual.