Enhorabuena por las mujeres
- 08/06/2026 00:00
Me he demorado en manifestar mi gran complacencia por el nombramiento de la ingeniera Ilya Espino de Marotta como Administradora de la Autoridad del Canal de Panamá, porque la cantidad de personas que lo han comentado lo han hecho mejor que yo. Sin embargo, no puedo dejar pasar este hecho histórico, pues la señora de Marotta reúne todos los méritos para asumir ese reto, como lo ha demostrado a lo largo de su destacada trayectoria en la ACP.
A las mujeres no nos la ponen fácil cuando aspiramos a posiciones de tanta responsabilidad, sobre todo cuando debemos someternos a un escrutinio que, en muchos casos, continúa estando dominado por hombres. Si bien no acuso a nadie de machismo, sé que la elección estuvo bastante reñida y que no fue sencillo alcanzar un consenso. Las intimidades de esa designación quedarán para la especulación, pero lo importante es que prevalecieron los méritos.
El manejo de la ACP no debe ser tarea fácil. Se trata de una de las organizaciones más complejas y estratégicas del país, uno de los mayores empleadores del sector no gubernamental y, además, una institución con una característica singular: probablemente sea la organización panameña con la mayor productividad e ingresos por empleado, algo que la distingue incluso entre empresas e instituciones de gran tamaño.
Tiene muchos retos por delante. Este año se conmemoran los diez años de la ampliación del Canal de Panamá, proyecto que ella lideró con éxito, y el próximo se cumplirán cincuenta años de la firma de los Tratados Torrijos-Carter. Entre los desafíos más importantes figura el proyecto del embalse de Río Indio, tan necesario para garantizar el funcionamiento sostenible de la vía interoceánica. También deberá enfrentar los efectos de un eventual fenómeno de El Niño, que podría afectar la disponibilidad de agua indispensable para las operaciones del Canal.
Para ello tendrá que rodearse de personas capaces y leales, que sin duda ya forman parte del extraordinario capital humano de la institución. Pero, sobre todo, deberá mirar con luces largas y visión estratégica el futuro de la ACP, imprimiéndole su propio sello de liderazgo, que ya ha demostrado poseer.
Le deseo a la ingeniera de Marotta el mayor de los éxitos. Como mujer panameña, me siento orgullosa de que represente a todas nosotras al frente de la empresa más importante y emblemática que tiene Panamá.