El valor estratégico de la prevención: La mochila de las 72 horas
- 24/07/2026 10:00
Marisol Acosta Fulton
En la actualidad, la gestión del riesgo ya no puede ser una reacción tardía, sino una estrategia de comunicación eficiente. Vivimos en tiempos marcados por el cambio climático y las alteraciones drásticas del Fenómeno del Niño; que según la licenciada Luz Graciela Calzadilla, directora General del Instituto Meteorológico e Hidrológico de Panamá, IMHPA, las olas de calor y las lluvias, serán los protagonistas en esta temporada, ante esta realidad, Panamá no está exento de peligros naturales o antrópicos. Por lo tanto, la seguridad comunitaria no depende únicamente de los estamentos de seguridad y emergencias, como el Sistema Nacional de Protección Civil, SINAPROC, Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, Policía Nacional, Cruz Roja, sino de la capacidad de respuesta que construyamos desde el hogar hasta nuestro lugar de trabajo.
Basado en mi experiencia como bombero voluntario, he aprendido que los primeros minutos de una crisis son determinantes para salvar vidas.
Es importante mencionar que, desde la perspectiva de las Relaciones Públicas, nuestro deber fundamental es informar de manera oportuna para construir una ciudadanía resiliente y proactiva. Como señala James E, Grunig, la Teoría Situacional de los públicos de la comunicación de crisis, “la información con propósito reduce la incertidumbre y empodera a los actores sociales”. En este sentido, compartir información en los distintos canales de comunicación, como las redes sociales entre otros, sobre la necesidad de contar con una “Mochila de las 72 horas” no es alarmismo, sino un ejercicio de responsabilidad social y educación ciudadana.
Por consiguiente, es vital que cada familia panameña prepare este kit de emergencia, el cual debe garantizar la autonomía durante las primeras tres jornadas consecutivas a un desastre, por ese motivo nos hacemos la pregunta. ¿Qué debe incluir indispensablemente?
En primer lugar, elementos de subsistencia básica como agua embotellada, alimentos no perecederos (barritas energéticas y frutos secos) y una muda de ropa. En segundo lugar, herramientas de comunicación y supervivencia: un teléfono celular con su cargador portátil, radio, linterna, baterías de repuesto, silbato, fósforos y una navaja multiuso.
Asimismo, es imperativo proteger la salud y la identidad. Por un lado, se deben resguardar las copias de los documentos de identidad en una bolsa hermética tipo Ziploc. Por otro lado, el botiquín de primeros auxilios debe estar provisto de alcohol, agua oxigenada, gasas, vendas, guantes de látex, mascarillas y analgésicos.
En conclusión, la prevención es el pilar de la comunicación pública efectiva. Al respecto, autores como Antonio De Génova, argumentan que “el mejor manejo de crisis es la prevención, sin ningún género de dudas”. Preparar hoy nuestra mochila de las 72 horas es el mensaje más contundente de bienestar y corresponsabilidad que podemos enviar a nuestra sociedad. La seguridad empieza por la información, y la información salva vidas.