El Tío Trump nos tiene locos
- 25/01/2026 00:00
Hace un año, llegó el Tío Trump a la Casa Blanca y fue desgranando su discurso electoral en acciones políticas, económicas, sociales e internacionales de Gobierno. No estábamos acostumbrados a un presidente como Trump, no lo conocíamos así en su primer mandato.
Pero en su discurso electoral, advirtió a los ciudadanos norteamericanos, a sus aliados y al mundo entero sus propósitos de llegar a la Casa Blanca para convertir a EEUU en una potencia de verdad, de volverla a convertir en la maquinaria económica del mundo y contra el mundo si fuera necesario. A un año de su gestión, pareciera que por ahí va caminando, sin mayores tropiezos.
Los famosos cientistas políticos, sociólogos, politólogos, internacionalistas, políticos, adivinadores, analistas, encuestadores, santeros, capitalistas, revolucionarios, comunistas, socialdemócratas, democristianos, anarquistas, creyentes y no creyentes, no sabemos ni estamos preparados para coger ese trompo, estamos confundidos, los libros de ciencias políticas han sido superados por la realidad y van para el estante en espera de una “nueva luz teórica” que ilumina los caminos de la liberación. contra el capitalismo salvaje, contra Trump y su “imperio maligno”. Este será el discurso de los académicos universitarios y los de las ONG que pueblan la tierra en naciones ricas y pobres, asesorando desde escritorios cómodos y devengando buenos salarios.
Por ahora, el Tío Trump, tiene loco a Putin, Xi Jimpin, a los palestinos; a terroristas, narcotraficantes y todos los que se opongan en su camino. Por ahora no se salva nadie. Ni la OTAN, OEA, ONU y sus agencias que recibieron de los EEUU las mayores donaciones. Y los gobernantes roncones como Sheiban, Petro, Maduro (ahora Delci), Lula, Ortega, Díaz Canel, Pedro Sánchez, Macron o Ios Ayatollas, entre muchos, tienen la amenaza de los aranceles y otras medidas coercitivas, que los tienen negociando por debajo de las mesa.
¿Y nuestro querido Panamá? También estamos en la mira y si no nos portamos bien, nos cae encima y nadie vendrá a ayudarnos como a los bolivarianos.
¿Qué hacer? Mientras tanto, impulsar la reactivación económica para generar trabajos con buenos salarios y combatir la pobreza. Iniciar una reforma profunda en la educación nacional para educadores, padres de familia, estudiantes y la corrupción atrevida. Parar la demagogia, la campaña electoral y la guerra contra el “imperialismo y el capitalismo” con papelillo.