El PRD se reconstruye con dirección compartida
- 27/09/2026 00:00
Las elecciones de mayo de 2024 fueron una gran lección para nuestro partido; perdimos la confianza de muchos panameños y nos corresponde mirar de frente lo que pasó. Debemos escuchar a quienes se alejaron, reconocer lo que debemos corregir y valorar a quienes siguieron trabajando en los momentos más difíciles.
Desde marzo de este año hemos realizado encuentros en el territorio, impulsando la formación de líderes y conversado con autoridades locales y dirigentes naturales de distintas áreas. Son actividades que forman parte de una ruta para recuperar la confianza y mantener al partido organizado y activo de forma permanente.
En esa tarea, la dirección compartida tiene un significado concreto: discutir con franqueza, decidir por los cauces del partido y responder juntos por lo acordado. Todos pueden presentar y sustentar sus ideas para trabajar en unidad.
Escuchar al territorio exige recoger sus propuestas, asignar responsabilidades y volver a informar qué se hace con ellas.
Las autoridades locales conocen de cerca los problemas de la gente; los dirigentes naturales conocen la historia y la fuerza de sus comunidades; las mujeres, los jóvenes y quienes se están formando necesitan espacio para aportar y participar en las decisiones; y su voz debe ser oída con atención.
Somos un partido con cuarenta y siete años de historia; esa experiencia nos da raíces, y también nos exige abrir camino a nuevas generaciones. Un partido permanente se construye con formación, reglas claras y trabajo junto a la gente, incluso cuando no hay elecciones cerca.
Podemos tener diferencias, lo importante es debatirlas con respeto, cumplir los acuerdos y rendir cuentas. Al terminar septiembre, tenemos una tarea inmediata: la jornada nacional de inscripción del 11 de octubre. También debemos escuchar a los dirigentes que no resultaron electos en 2024 y prepararnos para el congreso de 2027. Hay una ruta, cada paso debe acercarnos a la gente.
La derrota nos dejó una lección, ahora nos toca demostrar que aprendimos. El PRD se reconstruirá si escuchamos, compartimos las decisiones y cumplimos nuestra palabra.
Todos debemos participar de esa tarea, tanto quien lleva décadas trabajando, así como quien hoy comienza a activarse.