El castigo al bolsillo es tremendo
- 05/07/2026 00:00
El bolsillo de los panameños está contra las cuerdas y la comida no da tregua. Con la canasta básica subiendo, el día a día se ha vuelto una pelea a quince asaltos. Llenar la refrigeradora ya no es una compra de rutina, sino un combate diario donde el ciudadano común tiene que esquivar los precios altos para que la quincena no termine en la lona.
Mientras el pueblo esquiva golpes en los pasillos de los súper, la promotora que manda en el patio parece actuar como un árbitro ciego que no ve la urgencia en el cuadrilátero. Los intentos por regular márgenes han sido meras palmaditas en la espalda; se necesita un réferi con mano firme, capaz de sancionar la especulación y poner orden en un mercado donde se está jugando sucio.
Al final, Pablo Pueblo sigue demostrando su casta de campeón, aguantando el castigo y estirando el dinero con pura estrategia de supervivencia. Sin embargo, ningún boxeador, por más corazón que tenga, puede resistir un combate eterno.
Urge un plan de rescate real para el sector agropecuario que baje los costos desde el campo, porque un país mermado en sus condiciones no puede aspirar a levantar ningún cinturón de desarrollo.
Si de verdad queremos salir con el brazo en alto, la solución no es esquivar el problema, sino noquear de raíz la rosca de los intermediarios.