El caso Profumo

  • 30/10/2026 00:00

Tendría como 10 años cuando supe sobre el caso de espionaje británico más grave y escandaloso hasta ese momento en el Reino Unido, creo que solo superado por Los 5 de Cambridge; aún recuerdo las fotos en blanco y negro del artículo que leí quién sabe en qué revista de los 70. Gracias al trío amoroso entre la jovencísima Christine Keeler, el viejo y feo secretario de guerra del Reino Unido, John Profumo y un diplomático ruso, que obviamente era espía, he quedado enganchada con los temas de espionajes y misiones secretas de los años de la Guerra Fría.

Mis padres eran periodistas y escritores así que en mi casa había lecturas de todos los temas. Mi mamá escribía para varios periódicos y para la revista Vistazo. Mi papa era subdirector de noticias de Canal 2 y profesor así que las sobremesas en casas de mis abuelos, también grandes lectores, siempre eran interesantes, igual en las reuniones de amigos y colegas de mis padres a las que me tocaba asistir pues no tenía quien me cuidara en casa un sábado por la noche.

Leer amplia la mente y te ofrece variados conocimientos que seguro no nos hacen expertos pero si grandes conversadores, desarrolla nuestro criterio y nos aleja de la ignorancia. Desde las viejas Selecciones del Reader’s Digest hasta las revistas médicas de las salas de espera o Mecánica Popular yo leí de todo, tal vez por eso siempre ando opinando sobre casi cualquier tema.

Siempre recomiendo leer, leer de todo ¡hasta los clasificados!