Dios es panameño

  • 15/10/2026 12:18

Si hacemos una retrospectiva de situaciones caóticas que ha vivido nuestro país, se puede colegir la mano del Padre Celestial sobre Panamá

Cuando el 15 de mayo del 2001 en otro diario reescribí que “Dios es panameño”, algunas personas nos cuestionaron, sin embargo, tenemos una veintena de artículos que así lo expresan y la frase se ha popularizado tanto como el de “Dios te salve, Panamá”.

Si hacemos una retrospectiva de situaciones caóticas que ha vivido nuestro país, se puede colegir la mano del Padre Celestial sobre Panamá. Es importante que tengamos claridad de los distintos eventos o incidentes en la República: no es el primer suceso y aun cuando hay destrucción de vías de comunicación, viviendas, escuela, hospitales, etc., el evento pasa sin bajas de vidas humanas y eso es relevante. De ahí, acuñamos la expresión “Dios es panameño”.

En estos momentos producto del terremoto de 7.5 grados en escala de Richter, donde en muchos países hubo cientos o miles de desaparecidos y muertos, Panamá levanta su bandera de fe cristiana y a pesar del dolor producto de la destrucción de estructuras y bienes personales, se sigue dando gracias a Dios. Eso es relevante.

Valga entonces para que el Ejecutivo, a través de la gran política social, llegue donde debe llegar sin soberbia, politiquería, codicia, engaños, desgreño de las donaciones, irresponsabilidad o impulsar personajes políticas y ser más humanos, tolerantes y menos impulsivos o déspotas, así como aceptar que como seres humanos, ante Dios, todos somos iguales independientemente la investidura que tengamos.

Se requiere de donaciones y solidaridad principalmente a través de organizaciones sociales de tal forma que la distribución sea real y equitativa sin banderías políticas.

Antes de cerrar, tengamos presente. Que no nos tomen por sorpresa. El terremoto puede ser un mensaje divino. El pueblo se ha solidarizado, hay que saber si el gobierno lo hará, porque:

Están taladrando el corazón de nuestra nación con una mina que la población rechaza y existen sendos fallos de la Corte Suprema de Justicia que limitan la apertura. Panameño, que no te metan gato por liebre. Soy el hijo de Juana. Dios te salve Panamá.

Economista, educador, máster en Recursos Humanos.