¡Defendamos nuestros barrios!
- 03/01/2026 00:00
Quienes residimos en el otrora barrio residencial de Bella Vista, y más específicamente en el sector del Cangrejo, y más específicamente en las áreas aledañas a la Vía Argentina, hemos sido testigo de su evolución que han cambiado su fisonomía y como se ha convertido en una de las sedes de la gastronomía y la diversión, hasta el punto de que en un área que calculada circularmente es menor de 500 metros, que es el caso de la confluencia de esa avenida y la calle Arturo Motta, se han abierto y funcionen seis (6) cantinas y bares, a la par de que en ese mismo sector también hay una cantidad similar de escuelas.
Con el transcurso del tiempo, también cambian los patrones de la convivencia social. Hoy, a nadie se le ocurriría proponer que se restablecieran reglas como las que existieron hace decenas de años que, por ejemplo, ordenaban que las cantinas y bares debían tener mamparas o parapetos que impidieran que los transeúntes pudieran ver a las personas que en su interior consumían bebidas alcohólicas o que se vuelvan a prohibir establecimientos para el consumo de licor, a menos de 500 metros de los centros escolares; pero, desde luego, si podrían y deben establecerse reglas para controlar el excesivo ruido de bares y cantinas, hasta altas horas o que estos, como ocurre actualmente, usurpen las aceras que deben estar reservadas al tránsito peatonal y que obligan a los transeúntes a tener que sortear su paso a través de los consumidores, mientras estos liban licor, expelen humo o, como también ocurre, profieran expresiones de grueso calibre.
Pero lo que sí puede y debe hacerse es establecer regulaciones que corrijan los excesos y los abusos; pero para que eso ocurra no basta con quejarse, como ha sido la práctica hasta ahora a autoridades que poco parece importarles que se corrijan y que siguen siendo patrocinadores por inercia de esas situaciones. Que se apliquen los correctivos dependerá de que los vecinos afectados tomemos la iniciativa y mediante acciones concertadas presionemos a las autoridades a corregir esos desafueros.