¿Cuándo inicia la promesa?

  • 05/05/2026 00:00

En muchas comunidades hay necesidades que se ignoran por no considerarse “prioritarias”. Mientras tanto, quienes viven allí lidian a diario con problemas que afectan su calidad de vida. Esta vez, la mirada se posa en la comunidad del Poderoso, donde el deterioro de las calles internas se ha convertido en una carga constante.

A cualquier hora, el abandono es evidente. Filas de autos avanzan lentamente entre huecos que castigan suspensiones y paciencia. Autobuses, colegiales y vehículos particulares sortean un terreno irregular que ya suma, según vecinos, cerca de 40 baches distribuidos en ocho avenidas. Incluso candidatos que recorrieron la zona tropezaron literalmente con esta realidad.

El ruido de los golpes contra el asfalto es parte del paisaje. Los conductores improvisan carriles para esquivar los daños, en una especie de prueba diaria donde el objetivo es no terminar en el taller. El desgaste no es reciente: es el resultado de promesas incumplidas y soluciones temporales.

Con la llegada del invierno, la situación empeora. El agua oculta la profundidad de los huecos y convierte cada trayecto en un riesgo. Los residentes observan cómo los baches crecen, como si reclamaran espacio propio, integrándose al entorno como una amarga ironía de desarrollo.

Quienes madrugan y regresan de noche enfrentan este camino todos los días. La paciencia no es infinita. Parchear ya no basta. La pregunta persiste: ¿cuánto más costará ignorar un problema que, aunque cotidiano, nunca ha dejado de ser urgente?