Combate desigual: fuertes ganchos al hígado
- 09/05/2026 00:00
¡La guardia en alto! Porque lo que estamos viviendo en los pasillos de los supermercados no es una pelea de exhibición; es un combate a 12 asaltos contra un contrincante que no tiene piedad: el alto costo de la vida. Si usted pensaba que la pegada de ‘Tyson’ era dura, es porque no ha visto cómo el precio de los comestibles nos tiene contra las cuerdas, buscando oxígeno y pidiendo que tiren la toalla.
Desde el primer campanazo del mes, el bolsillo del panameño sale a pelear en desventaja. El rival, una inflación disfrazada de precios internacionales, nos conecta un upper cada vez que pasamos por la caja.
Ya no se trata de comprar para el mes; ahora es un clinch constante, tratando de sobrevivir con promociones y marcas blancas que, aunque aguantan el castigo, no logran frenar la hemorragia de billetes. La canasta básica se ha vuelto un peso pesado difícil de domar y, mientras tanto, el salario mínimo parece un púgil pluma tratando de bloquear los golpes de un gigante.
¿Y los jueces? ¡Bien, gracias! Mientras el pueblo recibe el castigo en las costillas, parecen estar viendo otra pelea desde el ringside, discutiendo tecnicismos mientras el consumidor está a punto de besar la lona. Si no reforzamos el campo y cortamos la especulación, terminaremos perdiendo por decisión unánime.