Autismo: Prueba de amor incondicional

  • 12/04/2026 00:00

Azul se pinta este mes de abril, dedicado a la concienciación del autismo, que demanda cada segundo de mayor visibilidad, atención, empatía y sobre todo amor incondicional.

Sumado a las campañas de solidaridad están las demandas por un sistema de salud, laboral y de educación, que ofrezcan respuestas, ante las múltiples quejas por la falta de citas y seguimiento de la condición de Trastorno del Espectro Autista (TEA), de inserción académica y de trabajo adecuados, de estudios profundos que arrojen resultados beneficiosos para esta población de niños, adolescentes y adultos.

Cada caso es singular. El entorno familiar y social se transforma. El autismo es un huésped que llega sin avisar y corresponde aceptarlo, atenderlo y procurar su bienestar. La tarea es titánica y en el camino hay dolor, impotencia y sensación de abandono, con razón o sin ella, ante los desafíos que esta condición representa.

Sin embargo, cada ser humano con autismo es reflejo de resiliencia y unas ganas extraordinarias de ver la vida de una manera muy especial. Entonces, ¿Qué nos corresponde hacer?. Velar porque su atención sea de derecho y justicia, donde haya opciones accesibles y asequibles, reflejadas en más especialistas, diagnósticos oportunos y seguimiento eficaz, conscientes de que su mundo podría parecer diferente al nuestro más no lo es. Recordemos que todos somos iguales ante los ojos de Dios, de allí que la inclusión no es permiso, es obligación y amor incondicional.

Periodista y Docente.