Arrinconados y recibiendo muchos golpes
- 08/08/2026 00:00
La canasta básica panameña salta al cuadrilátero siendo un peso pesado inaccesible para el presupuesto familiar. En esta contienda diaria, el consumidor intenta esquivar los embates de un costo de vida que conecta un jab directo tras otro a la economía del hogar.
Cada visita al supermercado o al mercado local se transforma en un episodio duro donde el salario queda acorralado contra las cuerdas, obligado a resistir una presión constante desde el primer minuto.
El precio de los alimentos fundamentales no da tregua y aplica un gancho al hígado en las finanzas de las familias. Los productos de primera necesidad pelean en una categoría inalcanzable, dejando las finanzas domésticas tambaleando mucho antes de que termine la quincena. Aunque se intenten aplicar medidas de arbitraje o control, la realidad en los mostradores demuestra que la pegada del alto costo sigue dominando el combate sin encontrar una defensa efectiva.
Para evitar el nocaut definitivo en la paila panameña, se requiere algo más que la sola resistencia de la ciudadanía frente al ring. Hacen falta ajustes de fondo y políticas claras que equilibren la balanza económica antes de que el desgaste sea irreversible.
La pelea por llevar el sustento a la mesa continúa asalto tras asalto.