Arrinconados tras el golpe al mentón

Contra las cuerdas
  • 16/10/2026 00:00

Panamá acaba de recibir un violento golpe. El reciente terremoto dejó a todo el país trastabillando, con miedo y a la defensiva. Las constantes réplicas tienen a miles de familias acorraladas contra las cuerdas, durmiendo en la calle con el corazón en la boca por el pánico de que la tierra vuelva a sacudirlas.

El castigo ha sido implacable para los que viven en el interior. Con casas agrietadas, techos caídos y la tensión en su punto más alto, la gente siente que las fuerzas se le agotan en este combate desigual contra la naturaleza.

La fanaticada está exhausta y no aguantará muchos asaltos más si sigue recibiendo golpes sin tener un respiro ni una defensa segura.

Por eso, el accionar de la promotora que manda tiene que ser efectivo. Las autoridades no pueden quedarse como observadoras desde las sillas de lujo; tienen que saltar al cuadrilátero de inmediato con víveres, albergues, agua y personal técnico que evalúe las viviendas.

La población, adolorida por el tremendo golpe, necesita sentir que su esquina oficial, la que hablaba de chenchén, está metida en el combate y repartiendo la ayuda sin demoras.

Nuestro país tiene la casta y el coraje para levantarse del piso, pero necesita que la promotora que manda actúe con fuerza para evitar un nocaut definitivo.