Analfabetismo Constitucional

  • 07/09/2026 00:00

Las dictaduras del siglo XXI con acciones administrativas convierten el empleo público en instrumento de obediencia

Durante la dictadura militar no bastaba gobernar, sino controlar lo que se decía. Los periódicos fueron censurados y cerrados porque incomodaban al régimen. Décadas después, la justicia condenó al Estado por los daños ocasionados.

Las dictaduras del siglo XXI no cierran periódicos, pues recurren al “lawfare”, a través de procesos disciplinarios, traslados, destituciones y demás acciones administrativas para convertir el empleo público en instrumento de obediencia, cruzando una frontera peligrosa de lo inconstitucional, al perseguir opiniones, declaraciones públicas o actuaciones sindicales, y si además el investigado es dirigente gremial o sindical, el mensaje trasciende como si se tratara de amenaza de mafiosos “habla y pierdes lo tuyo”.

Quizás el inicio de la alfabetización constitucional que se promueve debió empezar entre policías, gestores de recursos humanos y autoridades institucionales, que incumpliendo el deber que les impone el artículo 17 de la Constitución Política, cometen exabruptos, violando leyes, convenios internacionales y la misma Constitución, al invertir tiempo valioso en gestiones persecutorias que impiden el cumplimiento de las verdaderas funciones estatuidas por ley, como el tener planillas en orden, sin descuentos irregulares, evitar que se produzcan retrasos en pago de turnos, frenar la delincuencia y no a dirigentes.

El artículo 17, obliga a las autoridades a la protección de la vida, honra y bienes, contrariamente, autoridades de salud, promueven que sea el pueblo quien custodie so pena de cierre y violación de acceso a la salud (art. 109).

¡Cuando intentan censurar esta columna, violan el artículo 37 de libertad de expresión!

Médico y docente