Alerta ante la constituyente de Mulino

  • 01/05/2026 00:00

Del artículo de Rigoberto González Montenegro, de días atrás, sobre la necesidad de un Pacto Constituyente, se deduce que no puede ser un proyecto de Palacio.

Con la creación, vía Decreto Ejecutivo (agosto de 2024), de la Secretaría Presidencial para reorganizar el Estado y Asuntos Constitucionales (SEPRESAC) se colige que es un proyecto de Palacio. De esta secretaría solo trasciende Miguel Antonio Bernal, nombrado como secretario. Aunque él tiene credenciales de sobra por ser un promotor de un proceso constituyente desde los años 70 y 80. Pero este proceso tiene que ser incluyente, con amplia participación de diferentes corrientes de opinión del pueblo, lo que hoy no se da.

Las constituyentes no son actos jurídicos, sino políticos, que deben legitimarse por la participación amplia del pueblo y sus organizaciones sociales y políticas, las que deben hacer un Pacto Constituyente, lo que decía, en días atrás, González Montenegro.

Este pacto debe definir temas como quiénes pueden postularse, cantidad, cuándo y cómo se eligen, si estos elegidos pueden ser candidatos en siguientes elecciones, tiempo para debatir, forma de aprobar la nueva constitución, entre otros temas. Para que tengan legitimidad estas normas debe, ese Estatuto, ser aprobado por referéndum. Y entonces ir a elección e instalación de los delegados constituyentes, no más allá de junio 2027 para tener Nueva República a inicios de 2028. No puede ser un Estatuto salido del Ejecutivo como parece se está cocinando.

El presidente es ficha clave para ir a un proceso constituyente, lo más potable posible. Mulino puede conformar gobierno de transición que dirija Panamá mientras se desarrolla la Constituyente. Este gobierno debe ser de Unidad Nacional, con figuras que representen diferentes sectores políticos y sociales, que propongan el Pacto Constituyente, cuyo Estatuto debe ir a referéndum para legitimar el proceso constituyente y probar que no es un cuento para entretener.

Este gobierno de Unidad Nacional podría, salvo mejor criterio, presentar los temas a discutirse por la Asamblea Constituyente, una vez instalada.

Sugerencias a la SEPRESAC: a la par de la llamada “alfabetización”, probar poder convocatorio e invitar a diferentes sectores políticos y sociales a conformar la semilla que lleve a desarrollar un Pacto Constituyente, paso previo a elegir la Asamblea Constituyente...