Al borde del nocaut por los golpes bajos
- 09/09/2026 00:00
El tinglado panameño se desmorona por las combinaciones de la delincuencia. Mientras el ciudadano camina con los guantes arriba y la vista atenta para no comerse un gancho a traición, el hampa domina el centro del ring, marcando el ritmo y soltando metralla a cualquier hora. Salir a la calle en este país dejó de ser una rutina para convertirse en una pelea estelar donde el criminal pega primero, golpea fuerte y siempre con la ventaja de su lado.
En la esquina oficial falta estrategia y sobra la confusión. Las autoridades saltan al cuadrilátero lanzando jabs al aire y anunciando planes de seguridad que lucen impecables en el pesaje, pero que se disuelven apenas suena la campana. Sin reflejos para arrinconar a los violentos ni combinaciones efectivas en los barrios más golpeados, dan la imagen de un peleador fatigado que solo atina a abrazar al rival para evitar el nocaut.
Panamá no aguanta un asalto más recibiendo castigo sin responder. Si la esquina no ajusta la táctica con verdadera inteligencia, contundencia y presencia firme en la calle, la delincuencia terminará por sacarnos de combate. Es momento de tomar la iniciativa en el ring, porque si nos quedamos a la defensiva, la tranquilidad del país terminará tendida cuan larga es sobre la lona.