Al borde del nocaut en Azuero y el Oeste
- 30/05/2026 00:00
El desabastecimiento de agua tiene al país entero pidiendo la hora, pero en la región de Azuero y en la provincia de Panamá Oeste la crisis ya no es una pelea de exhibición, sino un combate a 12 asaltos por la supervivencia.
Los residentes de estas zonas llevan meses metidos en el tinglado, esquivando los golpes de la falta de presión y los grifos secos, mientras el instituto de la gotera parece un réferi distraído que no interviene en el pleito. La fanaticada en las comunidades ya no aguanta el castigo de vivir entre carros cisterna y promesas desgastadas que caen como golpes bajos en plena lona.
En Panamá Oeste, el rival es otro peso pesado. El crecimiento desmedido de la población ha entrado a quebrar la defensa de una infraestructura que se quedó en el peso pluma hace décadas. Sectores enteros en Arraiján y La Chorrera reciben combinaciones letales de días enteros sin ver una sola gota, dejando a las familias abrazadas a los tanques de reserva como un boxeador herido.
Aquí no hay juego de piernas que valga; la realidad les conecta un recto de derecha directo al mentón cada mañana cuando abren la pluma y solo se escucha el soplido. Mientras tanto, en Azuero la situación se define en el terreno corto, donde el cambio climático y la falta de previsión le están propinando un doloroso gancho al hígado.