Acompañemos a las familias afectadas
- 18/10/2026 00:00
Dormir en un parque o refugiarse en una junta comunal es vivir con la angustia de no saber cuándo se podrá regresar a casa; se extraña la cama, la privacidad y hasta esos pequeños hábitos que dan tranquilidad; es mirar a los hijos y tratar de transmitirles una seguridad ausente.Pienso en las familias afectadas por el sismo y las fuertes lluvias, quienes agradecen un plato de comida y un lugar donde pasar la noche, mientras se preguntan ¿qué habrá quedado de su hogar? Además, pienso en los adultos mayores que sienten que allí se fue el sacrificio de toda una vida y se preguntan si tendrán fuerzas para comenzar de nuevo.
Cuando vemos a una familia fuera de su casa, debemos comprender todo lo que está viviendo; necesita agua, alimentos, ropa y artículos de higiene. También necesita ser escuchada, recibir información clara y saber que alguien está pendiente de sus niños, sus mayores y sus familiares con discapacidad.Esta situación nos obliga a mirar a esas comunidades que muchas veces, sólo aparecen en las noticias, cuando ocurre una desgracia. Allí hay familias trabajadoras que ya enfrentaban dificultades para llegar a una escuela, recibir atención médica o transitar por un camino seguro, ahora su preocupación es todavía mayor.
La solidaridad de nuestro pueblo merece reconocimiento, pero las familias también necesitan respuestas estructuradas de las autoridades: una atención organizada, información sobre la seguridad de sus viviendas y soluciones para recuperar su vida cotidiana. La incertidumbre pesa, y esperar sin respuestas concretas aumenta la angustia y el sufrimiento.
Que conozcamos sus nombres debe servir para acercarnos a sus vidas, ya que detrás de cada cifra hay una madre preocupada, un niño que necesita sentirse protegido y un abuelo que extraña su hamaca; hay una historia que merece respeto y una familia que necesita apoyo para seguir adelante.
Sigamos organizándonos con familiares de otras provincias, amigos y vecinos; con lo que tengamos, podemos ayudar: compartir alimentos, aportar artículos necesarios, escuchar o dar una mano para limpiar.Que nuestra ayuda continúe cuando las noticias cambien; reconstruir tomará tiempo. Que cada familia afectada se sienta acompañada y la solidaridad sea duradera.