A quiénes dejamos de escuchar

  • 08/11/2026 00:00

En noviembre levantamos la bandera panameña con orgullo, a 123 años de vida republicana y 205 de nuestra independencia de España. Pensamos en las familias que todavía intentan recuperar su tranquilidad después del terremoto hace un mes; la pregunta recurrente es, cuando se vayan las cámaras ¿Quién les preguntará qué necesitan?

En Francia, estudiantes de secundaria protestan por las clases que perdían cuando faltaban profesores y nadie los reemplazaba, los productores llevaron sus tractores a París para expresar su preocupación por el acuerdo con el Mercosur; en Serbia, tras el derrumbe de la estación de Novi Sad, estudiantes reunieron a docentes, profesionales y productores en un movimiento político electoral que llegó al Parlamento, a través de la Lista Estudiantil; en Argentina, el asesinato de Nancy Estela Godoy, maestra rural de Corrientes, llevó a docentes de todo el país a parar y movilizarse para exigir justicia y mejoras en el sector; en Brasil, simpatizantes de Lula encontraron en el canal de WhatsApp Ejército de Lula una forma de movilizarse durante la segunda vuelta; y en Estados Unidos, jóvenes latinos han tomado una expresión que se usaba para burlarse de su español, “No Sabo Kids”, y la han convertido en un símbolo sobre la lengua de sus familias y su derecho a sentirse parte de esa cultura. Son historias distintas, pero tienen un hilo conductor, que debemos valorar: la gente encuentra cómo hacerse escuchar, mientras las instituciones y los partidos parecen no tenerlo claro.

En Panamá, quienes tenemos responsabilidades en el PRD debemos preguntarnos ¿Cuándo dejamos de escuchar a nuestra población?, esa que antes encontraba en el partido un lugar para participar, esa interrogante es fundamental. Volver al territorio significa sentarnos con quienes se alejaron; escuchar sus razones y regresar a rendir cuenta con lo que nos dijeron.

Si queremos transformar nuestra realidad, empecemos por comprenderla; y si queremos comprenderla, demos espacio de participación a quienes conocen su comunidad, quienes saben trabajar en equipo con pensamiento crítico y tienen el valor de decirnos que estamos equivocados.

Si seguimos eligiendo a quienes siempre nos dan la razón, volveremos a tener los mismos resultados.