A dos siglos del Congreso Anfictiónico
- 09/06/2026 00:00
Pablo Neruda en su poema “Un Canto para Bolívar”, le atribuyó al Libertador, la siguiente frase: “Despierto cada 100 años cuando despierta el pueblo”.
Al conmemorarse este mes de junio, el Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, el pensamiento y accionar de Bolívar nos recuerda la importancia de la unidad de los pueblos del continente ante las amenazas del monroísmo norteamericano de “plagarnos de miserias en nombre de la libertad” (Carta dirigida a Patricio Campbell, diplomático inglés, 1829)
Desde su “Carta de Jamaica” (1815), Bolívar veía la necesidad de integrar y unificar a todas las naciones hispanoamericanas, emancipadas del yugo español, con base en el origen, lengua y costumbres comunes, para asegurar la liberación definitiva. Es así como convoca al Congreso de Panamá en diciembre de 1824, el cual no se pudo celebrar sino hasta junio de 1826, con representantes de los gobiernos de la Gran Colombia, Perú, México y Centroamérica. Justificó a nuestra nación como su sede, señalando que Panamá es como Corinto para los griegos.
Tuvo también conciencia de la tendencia expansionista de Norteamérica y alertó sobre el peligro que significaba para las jóvenes repúblicas. En sus numerosos escritos, Bolívar se manifiesta opuesto a la participación de la nación norteña en una Confederación de Naciones de la región y hace constantes llamados de alerta sobre aquella “poderosísima nación, muy belicosa y capaz de todo”.
Cuatro Tratados fueron aprobados en el Congreso, pero su ratificación no prosperó, sin embargo, el ideal de unidad y solidaridad latinoamericanas se ha mantenido vigente a lo largo de 200 años; y sobre todo, hoy, cuando el presidente norteamericano ha revivido la doctrina Monroe con el corolario Trump, que descaradamente justifica el intervencionismo militar en nuestros países, el secuestro de mandatarios, el apoderamiento de nuestros recursos naturales, incluyendo el Canal de Panamá.
Corresponde a los pueblos de Latinoamérica defender la soberanía, autodeterminación política y económica, los principios de convivencia pacífica de las naciones plasmados en el derecho internacional público y caminar hacia el multilateralismo basado en la cooperación e igualdad soberana de las naciones. Sólo así veremos a Bolívar despertar, a dos siglos del Congreso Anfictiónico.