Una rara mutación hereditaria dispara el riesgo de cáncer de pulmón en no fumadores

Mediante el análisis de ADN, los investigadores trazaron patrones de ascendencia común entre los portadores de la mutación EGFR T790M y poblaciones de todo Estados Unidos. Foto: Steven Micheletti EFE
  • 17/09/2026 13:37

Entre las personas que nunca fumaron, los portadores tenían más de 60 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón.

Una rara mutación genética hereditaria denominada EGFR T790M aumenta unas 25 veces más el riesgo de cáncer de pulmón y unas 62 veces más el riesgo de muerte en personas que nunca han fumado, según un nuevo estudio publicado este jueves en la revista Science.

El estudio, realizado por investigadores del Instituto Oncológico Dana-Farber y el Instituto de Investigación 23andMe y basado en los datos genéticos de más de 3,3 millones de personas de los Estados Unidos, concluye que esta mutación es uno de los factores de riesgo hereditarios más importantes para el cáncer de pulmón descubiertos hasta la fecha.

El hallazgo ayudará a realizar pruebas genéticas más precisas para identificar a los portadores de esta mutación y a detectar y tratar el cáncer de pulmón “en su etapa más curable”, destaca Jaclyn LoPiccolo, investigadora del Instituto Oncológico Dana-Farber y codirectora el estudio.

Aunque la mayoría de los casos de cáncer de pulmón están relacionados con el consumo o la exposición al tabaco, la proporción de casos diagnosticados en personas que no han fumado nunca no deja de crecer pero los factores genéticos hereditarios que contribuyen a estos cánceres aún no se comprenden bien.

Hace dos décadas, se identificó la mutación EGFR T790M en una familia europea en la que había múltiples casos de cáncer de pulmón.

Desde entonces, “sabíamos que algunas familias heredan un riesgo notablemente mayor de cáncer de pulmón pero, debido a que esta variante es tan rara, no habíamos podido medir ese riesgo con precisión”, comenta Pasi A. Jänne, del Instituto Dana-Farber y coautor del trabajo.

Ahora, estudiar a más de tres millones de personas, “nos ha permitido demostrar la fuerte asociación entre esta mutación hereditaria y el cáncer de pulmón”, aclara.

Ascendencia europea

Para hacer el estudio, LoPiccolo y sus colegas analizaron datos genéticos de 3,37 millones de personas de ascendencia europea para evaluar la asociación entre la mutación EGFR T790M y el cáncer de pulmón.

Los investigadores esperaban que la mutación EGFR T790M aumentara el riesgo de cáncer de pulmón, pero no habían previsto la magnitud de dicho aumento.

“Uno de los hallazgos más notables es el fuerte efecto que puede tener una sola mutación”, comenta el coautor principal, Alexander Gusev, doctor en genética cuantitativa del Instituto Dana-Farber. “Es una de las mutaciones que más aumenta el riesgo de cáncer, si no la que más, descubierta hasta ahora”.

El estudio descubrió que entre las personas fumadoras, las portadoras de la mutación hereditaria EGFR T790M tenían aproximadamente 10 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón que los no portadores.

Entre las personas que nunca fumaron, los portadores tenían más de 60 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón.

Estos datos no significan que fumar sea protector, advierte Gusev: Dado que fumar ya aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de pulmón, el efecto de la mutación es “la suma de ambos”, por lo que “definitivamente no conviene fumar”, subraya.

La mutación no se relacionó con ninguno de los otros 17 tipos de cáncer comunes estudiados, lo que sugiere que sus efectos pueden limitarse en gran medida al cáncer de pulmón.

Por otra parte, los investigadores rastrearon el origen de la mutación hasta las poblaciones de los Apalaches del sur en Estados Unidos, adonde probablemente llegó con los colonos británicos e irlandeses durante la época colonial.

Según sus datos, la prevalencia de la mutación en la población estadounidense es de aproximadamente uno entre 15.000, pero en ciertas áreas del sureste del país, como Tennessee y Alabama, la proporción sube a uno entre 2.000 personas.

“Descubrimos que la gran mayoría de los portadores heredaron la mutación del mismo linaje ancestral”, puntualiza Gusev.

A la vista de estos resultados, los autores recomiendan que las personas con varios familiares que hayan padecido cáncer de pulmón, múltiples nódulos pulmonares, cáncer de pulmón multifocal o que tengan raíces ancestrales en zonas del sureste de Estados Unidos, consulten con un asesor genético para tratar de identificar su nivel de riesgo.

En próximos estudios, esperan comprender por qué algunos portadores de la mutación EGFR T790M desarrollan cáncer de pulmón mientras que otros no, por qué esta mutación aumenta el riesgo de cáncer de pulmón pero no el de otros cánceres comunes, y cómo influyen en dicho riesgo las exposiciones ambientales y otros cambios genéticos.