Hacen rifas para ayudar a trabajadores de la Caja que llevan meses sin cobrar

Fachada de la entidad de seguridad social. Redes Sociales
  • 17/09/2026 11:26

Sindicatos denuncian atrasos de hasta tres meses en los pagos a funcionarios de la Caja

La falta de salario llevó a algunos trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a depender de la solidaridad de sus propios compañeros, quienes han organizado rifas, colectas y hasta compras de alimentos para ayudarlos a enfrentar los gastos básicos.

La denuncia fue hecha por Lenin Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (Sinae Afines), en medio de una huelga de 24 horas convocada este jueves por organizaciones sindicales para exigir el pago de las remuneraciones pendientes. Según Hernández, algunos funcionarios acumulan entre dos y tres meses sin recibir su salario completo.

“Se ha visto también la solidaridad de los compañeros que sí reciben salario dando cuotas, haciendo rifas, comprando diarios”, señaló el dirigente sindical, citado en medios de Costa Rica.

Los atrasos, según las denuncias sindicales, han dejado a trabajadores con dificultades para pagar alquileres, créditos, servicios básicos, alimentación y hasta el transporte que necesitan para llegar a sus puestos de trabajo. La problemática comenzó a evidenciarse desde julio y ha sido relacionada con inconsistencias en el Sistema Integral de Gestión de Personas (SIPE), utilizado para procesar las remuneraciones.

La propia CCSS reconoció este jueves que todavía existen casos pendientes relacionados con el pago de remuneraciones. Sin embargo, la institución no precisó cuántos funcionarios continúan afectados ni estableció una fecha para resolver la totalidad de los casos.

La Caja aseguró que mantiene mecanismos administrativos, operativos y técnicos para regularizar los pagos y afirmó que continuará trabajando para garantizar la continuidad de los servicios de salud.

Los sindicatos sostienen que el problema ha alcanzado a cientos de funcionarios y convocaron la protesta para reclamar el pago por labores que ya fueron realizadas. Aseguraron, además, que los servicios esenciales y críticos se mantienen funcionando durante el movimiento.

El caso ha puesto el foco en las consecuencias que puede tener para los trabajadores un fallo en los sistemas utilizados para procesar las planillas: mientras la institución busca corregir los pagos pendientes, algunos empleados han tenido que recurrir a la ayuda de sus propios compañeros para afrontar sus necesidades cotidianas.