“Por amor a Juan Gabriel”, una historia que se canta desde la memoria
- 18/08/2026 00:00
Hay canciones que forman parte de la vida de una familia. Suenan en la radio, en una fiesta, durante un viaje en carretera o mientras alguien cocina en casa. Algunas pasan de una generación a otra sin darnos cuenta. Juan Gabriel consiguió eso. Sus canciones se instalaron en la memoria colectiva y terminaron siendo parte de nuestras propias historias.
Por amor a Juan Gabriel, obra musical, escrita y dirigida por el maestro Daniel Gómez Nates, llegó al Teatro La Plaza de la mano de Magia Productions y propone un recorrido por una historia que tiene música, humor, dolor, recuerdos y momentos capaces de mover al espectador.
Tuve la oportunidad de verla y una palabra que resume mi experiencia: sublime.
El espectáculo consigue mantener un balance preciso entre el drama y la comedia. La risa aparece cuando tiene que aparecer y, poco después, la historia puede llevarnos hacia un lugar mucho más emocional. Ese tránsito está muy bien trabajado por Daniel Gómez Nates.
Miguel Cuadra interpreta a Juan Gabriel y asume la responsabilidad de llevar al escenario a un personaje que pertenece a la memoria de millones de personas. Su voz es capaz de llevarnos a momentos del pasado que no sabíamos que guardábamos.
El elenco cuenta además con las primeras actrices Neysa Ferguson y Fabiola Sánchez. Ellas ofrecen actuaciones magistrales. Ambas tienen momentos de enorme intensidad emocional. Neysa respira comedia, Fabiola logra una dupla exquisita, brindando las dosis perfectas de drama. Nelson Figueroa, Arantxa Fraga y Fabián Pérez completan el reparto.
‘Por amor a Juan Gabriel’ habla de realidades que hemos vivido o visto, pero que muchas veces preferimos mantener fuera de nuestra conversación. Hay situaciones familiares, prejuicios, dolores y realidades que siguen teniendo vigencia.
Me gusta cuando una obra consigue entretener y, al mismo tiempo, dejar una pregunta dando vueltas en la cabeza. Me gusta cuando el escenario sirve para recordarnos que algunas conversaciones y abrazos todavía hacen falta.
Es una obra para disfrutar en familia y que permite reunir a distintas generaciones en una misma sala.
Es una buena oportunidad para llevar a las madres y abuelas que crecieron escuchando al Divo de Juárez. Para quienes alguna vez encontraron consuelo en una de sus letras. También para los más jóvenes, que pueden descubrir en el escenario canciones que pertenecen a otra época.
Si Juan Gabriel forma parte de la banda sonora de tu familia, esta es una de esas obras de teatro que vale la pena ver. Y si no lo es, quizá después de verla entiendas por qué sus canciones consiguieron quedarse durante tanto tiempo.
Yo salí del teatro con la certeza de haber presenciado una obra maestra. Y con ganas de volver a escuchar a Juan Gabriel.