Periodistas chocan por la proliferación de podcasts

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  • 16/09/2026 14:30

Mientras unos cuestionan el aumento de programas digitales de opinión, Álvaro Alvarado salió a defender la competencia

La proliferación de podcasts, programas digitales y nuevos espacios de comunicación encendió el debate en las redes sociales, luego de que varias figuras de los medios panameños expusieran posiciones distintas sobre la calidad, la ética y hasta una posible regulación de estas plataformas.

La primera en poner el tema sobre la mesa fue la periodista Gisela Tuñón, quien cuestionó que cualquier persona pueda abordar temas delicados y realizar entrevistas sin, a su juicio, contar con la preparación necesaria.

“No todo el que tiene un micrófono y una cámara es un profesional de la comunicación”, expresó.

Tuñón también señaló que el ejercicio del periodismo independiente puede resultar “frustrante y desgastante” ante la cantidad de podcasts que han surgido, y defendió la diferencia entre una conversación y una entrevista.

Además, sostuvo que en este aspecto los medios tradicionales tienen una ventaja relacionada con la ética y la responsabilidad profesional.

A la conversación se sumó el presentador y comunicador Roly Sterling, quien respaldó la preocupación de Tuñón, pero puso el foco en otro punto: la audiencia. “Lo triste no es que lo hagan, es que tienen más audiencia que los que se fajan haciendo lo imposible para dar buen podcast”, manifestó.

Mientras tanto, la periodista Susan Elizabeth Castillo fue más directa al hablar de una posible regulación. “Hace tiempo lo vengo diciendo: esto tiene que regularse”, afirmó, aclarando que regular no significa coartar la libertad de expresión.

Castillo manifestó que algunas plataformas puedan utilizarse para acusar, destruir reputaciones o difundir información sin sustento. También incluyó en su señalamiento a los llamados medios alternativos y planteó revisar los casos en los que existan pagos para atacar o favorecer la imagen de determinadas personas.

La periodista fue tajante al diferenciar entre opinar, cuestionar y fiscalizar, y aquellas acciones que, según planteó, podrían cruzar una línea: “Otra muy distinta es cobrar para destruir”. A su juicio, Panamá debe discutir el tema con responsabilidad, reglas claras y respeto al debido proceso.

El debate tomó otro rumbo con la intervención del periodista Álvaro Alvarado, quien pidió mirar el fenómeno desde una perspectiva diferente. Con más de 38 años de ejercicio profesional, recordó su formación en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá y sus años de experiencia en radio, televisión y medios impresos.

Alvarado aseguró que no descalifica a quienes crean contenido o manejan podcasts por el simple hecho de no ser periodistas. Explicó que, en Panamá, no se exige una idoneidad profesional ni un título universitario para ejercer el periodismo, por lo que considera que los comunicadores deben competir con preparación, ética, investigación, experiencia, responsabilidad y credibilidad.

El periodista también advirtió que una regulación que determine quién puede o no tomar un micrófono, encender una cámara o abrir un podcast podría terminar convirtiéndose en una restricción a la libertad de expresión y el derecho a comunicar.

Para Alvarado, las consecuencias deben aplicarse cuando corresponda ante casos de mentira, difamación o manipulación, sin importar si quien lo hace tiene título de periodista.

Su mensaje final fue claro: no le teme a que aparezcan más podcasts ni nuevos medios digitales. Por el contrario, considera que la competencia debe obligar a los periodistas a elevar su nivel. “No debemos pedir menos competencia, debemos exigirnos más calidad”, sostuvo.