[Cuento] La mágica lámpara de aceite
- 06/09/2026 00:00
Arnaldo Cantillo, bisnieto del abuelo Marco Araiza, quedó con la herencia de los seis objetos mágicos; entre ellos, la mágica lámpara de aceite.
La tomó en su mano y la prendió, y de pronto sintió que esta antigua lámpara poseía vida propia, que no se dejaba manejar por él, y que prácticamente lo trasladó a través del tiempo a otra época totalmente desconocida para él, cuando no existía la luz eléctrica, y todo se iluminaba a través de faroles, velas y lámparas.
Él puede decir que hizo un viaje a otro tiempo mucho más antiguo, sintió que caminaba por las calles de adoquines y empedradas del Casco Antiguo de la ciudad de Panamá, observaba de lejos las antiguas casas y mansiones de los de adentro, y la algarabía del arrabal santanero, y en un momento se preguntó: “Hey, ¿qué yo hago acá? Esta no es mi ciudad, donde yo vivo; no sé dónde estoy, adonde he llegado.
Se veía que dicha ciudad estaba llena de vida, aunque las condiciones higiénicas se veían feas, pero después realizó que sí era su ciudad en otro tiempo.
De modo inesperado, regresó con la lámpara de aceite al momento presente y se dio cuenta de que lo que vivió fue producto de una pesadilla o de un mal sueño.