Hijo de princesa noruega es condenado por abuso sexual y otros delitos
- 15/06/2026 19:00
Marius Borg Høiby recibió una condena de cuatro años de cárcel tras ser hallado culpable de dos casos de violación y otros delitos
Un juzgado de Oslo condenó este lunes a cuatro años de cárcel a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos.
Høiby, de 29 años y que no forma parte de la Casa Real noruega, fue absuelto de otras dos violaciones por el tribunal.
La Fiscalía había pedido siete años y siete meses de cárcel por los 39 delitos de los que estaba acusado el joven, mientras que la defensa pedía la absolución de las acusaciones más graves y aceptaba una pena menor de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas.
El joven, fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, estaba acusado de cuatro casos de violación contra mujeres que se encontraban dormidas, con quienes anteriormente había mantenido relaciones consentidas.
El tribunal consideró probados dos de esos casos, uno ocurrido en el sótano de la residencia de los príncipes herederos en Skaugum (afueras de Oslo) y otro en el apartamento de la víctima. La sentencia señala que existen pruebas videográficas que demuestran que las jóvenes no estaban conscientes en el momento de los hechos.
Høiby fue condenado también a pagar una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas (unos 66.700 dólares) a cuatro víctimas, según la sentencia difundida por el juzgado de Oslo.
El hijo de Mette-Marit no estuvo presente en la sala, ya que el tribunal accedió a que siguiera la lectura del fallo desde prisión por motivos de salud.
La defensa de Høiby ha informado de que se tomará un tiempo para estudiar la sentencia antes de decidir si presenta una apelación.
Høiby permanece en prisión preventiva desde el 2 de febrero, cuando fue arrestado por nuevos delitos, entre ellos incumplir la prohibición de acercarse a una de las víctimas.
El hijo de Mette-Marit solicitó en varias ocasiones cumplir la medida cautelar en su domicilio con una tobillera electrónica, pero la Fiscalía y la Justicia rechazaron la petición por considerar que existía riesgo de reincidencia.
El último intento se produjo hace unos días, cuando el joven apeló a la enfermedad de su madre, quien se encuentra en lista de espera para un trasplante de pulmón debido al agravamiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018.
Sin embargo, aunque un juzgado de primera instancia falló inicialmente a su favor, un tribunal de apelación revocó esa decisión, por lo que continuará en prisión.
Høiby ha admitido anteriormente problemas con el alcohol, otras drogas y trastornos psicológicos, circunstancias que han sido mencionadas durante el proceso judicial.