García Márquez y el arte del asombro: Macondo
- 19/05/2026 00:00
Lo interesante no se aparta de lo maravilloso, entre tantas escenas describe cuando el hielo llegó a Macondo
Llegó a mis manos la obra Cien años de soledad del autor Gabriel García Márquez, máximo exponente del “realismo mágico”, que dejó un legado literario fundamental en una de sus obras maestras, donde narra la historia de la familia Buendía en el pueblo ficticio de Macondo.
Lo interesante no se aparta de lo maravilloso, entre tantas escenas fantásticas describe cuando el hielo llegó a Macondo y José Arcadio Buendía pagó cinco reales solo para palpar, él dice que era un bloque enorme que los gitanos habían traído en una caja de madera, la gente se acercó con suspicacia y algunos en Macondo ni siquiera se reanimaron y cuando José Arcadio puso la mano encima sintió algo que nunca había sentido, era un frío que lo quemaba desde adentro y cuando lo experimentó grito emocionado. Este es el gran invento de nuestro tiempo. Observa lo grande de su expresión; pero era solo hielo y no era nada extraordinario porque el hielo ya era conocido para el mundo pero lo sorprendente era lo que estaba aconteciendo con él , era esa novedad , su capacidad de estar frente a algo nuevo, en admirarlo y sentirlo de esa manera; es tan precioso como el autor arriba esta especie de candidez de José Arcadio Buendía esa facultad que la mayoría de los seres humanos perdemos sin darnos cuenta, ese suspirar de lo hermoso que es la vida cuando vemos las cosas contemplándolas . El hielo produce ese júbilo y temor, intelección perfecta, plenitud y descanso de nuestra razón. Placer completo y sin límites. El contacto es el final de un sueño vivido.
Hoy en día las personas viajan al lugar soñado lo primero que hacen es sacar su teléfono para tomar muchas fotos y publicarla en las redes sociales o sea está viviendo una experiencia única pero ya estás pensando en cómo publicar dando a conocer el lugar antes de siquiera disfrutarla ; admira el momento con lo especial con lo inédito; tristemente la mayoría nunca toca el hielo de verdad; es posible te cruzaste con algún Melquiades en tu camino alguien trajo algo diferente, lindo, que nunca has visto y perdiste la oportunidad de la emoción . No pierdas la oportunidad de abrir la caja, tocar el hielo, observar, analizar, asombrarte de lo que estás conociendo, vivir el instante.